Encuentro del papa con los jovenes

Por: ELTIEMPO.COM Y POLÍTICA*
07 de septiembre 2017 , 11:39 a.m.

Llegaron desde las 3:00 a.m. hasta la plaza de Bolívar para recibir al papa Francisco, escucharlo, quedarse con sus palabras. Más de 22.000 jóvenes –según los cálculos oficiales– llenaron este emblemático punto del centro de la capital del país para abrazar el mensaje del santo padre este martes.

Bajo el cielo nublado de la mañana bogotana se agruparon, muchos, vestidos de blanco. Otros ondeaban banderitas de Colombia. “Llegamos desde las 4:00 a. m., muy entusiasmados”, dijo uno de los asistentes a EL TIEMPO Televisión. “Si pudiera”, añadió otro, “le diría que muchísimas gracias por venir a Colombia en este momento crucial para el país”. 

No les importó el sueño ni el cansancio que les quedó del miércoles, cuando muchos acompañaron al Papa en su recorrido por la calle 26. “Dios está aquí, qué hermoso es. Él lo prometió donde hay dos o tres”, coreaban desde temprano frenéticamente los muchachos que esperaban al pontífice.

El papa Francisco llegó a las 10:30 a. m. a la plaza de Bolívar. Los jóvenes estallaron de alegría al verlo a bordo del papamóvil. El alcalde Enrique Peñalosa lo recibió en la entrada de la catedral primada de Colombia, le entregó las llaves de la ciudad y hasta se tomó una selfi junto al santo padre.

Luego, el Papa ingresó a la catedral y elevó una oración ante la Virgen de Chiquinquirá, la patrona y reina de Colombia.

A las 11:05 a.m. salió al balcón del palacio Cardenalicio para saludar a los jóvenes. “Quise venir hasta aquí como peregrino de paz”, les dijo. “Vengo para aprender, aprender de ustedes, de su fe, de su fortaleza ante la adversidad. El obispo, el cura, tiene que aprender de su pueblo”.

“Han vivido momentos difíciles y oscuros, pero el Señor está cerca de ustedes, en el corazón de cada hijo, hija, de este país (…) todos somos importantes y necesarios para él. Durante estos días quisiera compartir con ustedes la verdad más importante: que Dios nos ama con amor de padre y nos anima a seguir buscando y deseando la paz”, dijo y de momento lo interrumpieron con gritos. 

“Veo aquí a muchos jóvenes que han venido de todos los rincones del País: cachacos, costeños (…), mantengan viva la alegría”, les pidió. “No se la dejen robar, cuiden la alegría”.

El Papa sostenía, en la mano derecha, unas palabras que traía preparadas. Pero entre un mensaje y otro dejaba sus apuntes espontáneos.  No fue un discurso convencional. O distante. Fue un diálogo entre el máximo jerarca de la Iglesia Católica y miles de jóvenes venidos de todas las partes del país que saludaban con gritos cada concepto del maestro.

Habló a los jóvenes de la cultura del encuentro, que explicó así en sus propias palabras. “La facilidad de encontrarse…la cultura del encuentro no es pensar o reaccionar todos del mismo modo…es saber que más allá de nuestras diferencias, somos todos parte de algo grande que nos une y nos trasciende…”

Su discurso, que leyó con ciertas pausas para escuchar lo que la muchedumbre le respondía, estuvo lleno de mensajes de aliento, de alegría, de esperanza.

“Escuchen esto que les pido”, les reclamó el papa a los asistentes, que ayuden a sanar los corazones. “No tengan miedo, solo así se animarán a descubrir el país que se esconde detrás de las montañas, el que trasciende a los titulares de diarios (…) ese país que no se ve”, les dijo Francisco. “Ustedes son capaces de descubrir la Colombia profunda”.

Ante miles de jóvenes que se reunieron en la plaza de Bolívar, el papa Francisco les habló de una manera más cercana, los llamó “cachacos, costeños, paisas, llaneros, vallunos, llaneros”, e insistió, tal como lo hizo a su llegada al país ayer en la tarde, que no pierdan ni se dejen robar la alegría.

“En este día les digo: mantengan viva la alegría, es signo del corazón joven, del corazón que ha encontrado al Señor. Nadie se la podrá quitar. No se la dejen robar, cuiden esa alegría que todo lo unifica en el saberse amados por el Señor”, les dijo el sumo pontífice.

El papa llamó a los jóvenes a “encontrarse” e ir más allá de las diferencias. “Les basta un rico café, un refajo o lo que sea como excusa para suscitar el encuentro. Los jóvenes coinciden en la música, en el arte… ¡si hasta una final entre el Atlético Nacional y el América de Cali es ocasión para estar juntos!”, dijo el Papa.
En un tono más paternal, a los niños, jóvenes, adultos y ancianos les aconsejó: “Que las dificultades no los opriman, que la violencia no los derrumbe, que el mal no los venza”, dijo.

Los jóvenes coinciden en la música, en el arte… ¡si hasta una final entre el Atlético Nacional y el América de Cali es ocasión para estar juntos!

En su discurso, también les insistió en que deben perdonar y a dejar atrás el odio. “También vuestra juventud los hace capaces de algo muy difícil en la vida: perdonar. Perdonar a quienes nos han herido; es notable ver cómo no se dejan enredar por historias viejas, cómo miran con extrañeza cuando los adultos repetimos acontecimientos de división simplemente por estar atados a rencores”, dijo el Papa.

El sumo pontífice recalcó que “los ambientes de desazón e incredulidad enferman el alma” e insistió en que las “ilusiones y proyectos (de los jóvenes) oxigenen Colombia y la llenen de utopías saludables”.

El Papa terminó su discurso conminando a los jóvenes a hacer los cambios necesarios en la sociedad colombiana. “Los invito al compromiso, no al cumplimiento, en la renovación de la sociedad, para que sea justa, estable, fecunda”, señaló.

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Con información de EFE

 

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Director Magazin Impacto Extremo . El Justiciero – Todelar Voz de Bogotá

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